domingo, 16 de junio de 2013

RECUERDO UN CUENTO DE KAFKA...




“Un creador no es un ser que trabaja por el placer. Un creador no hace más que aquello de lo que tiene absolutamente necesidad”. G. Deleuze


Recuerdo un cuento de Kafka: “El artista del hambre”. En él un artista se fuerza a un indefinido ayuno animado por una sola razón: aborrecer la comida. Los artistas son como esa metáfora kafkiana: seres forzados a hacer lo que hacen, y su arte revela su imposibilidad de hacer nada más.

viernes, 14 de junio de 2013

LO QUE DIGO POÉTICAMENTE...

Lo que digo poéticamente me permite decirlo casi todo.
Lo que digo poéticamente es lo necesario, lo que genuinamente deseo nombrar de mi tiempo y decir a mi tiempo.

Lo que digo poéticamente me compromete con esas voces que me nombran, me cubren de significados, me apartan de lo rutinario, me acercan a lo irrefutable...

martes, 11 de junio de 2013

EN LA DISTANCIA...


En la distancia reside cierta fuerza asentada tanto en la lucidez como en la imaginación; y las dos cosas iluminan nuestras perspectivas: sobre nosotros y sobre los afueras.

No es fácil continuar nuestro camino cuando se van debilitando las ilusiones.

sábado, 8 de junio de 2013

EN TODA AVENTURA HAY RIESGOS...


En toda aventura hay riesgos: posibles fracasos, la vulnerabilidad de quien se reconoce no aventurero, el temor a inesperados desenlaces, el siempre amenazante desánimo…
Límites van estrechándome a medida que avanzo, algo que fortalece la firmeza de espacios donde alimento espejismos sin los cuales todo sería más banal.

miércoles, 5 de junio de 2013

EVOCO ACTOS Y ACTITUDES...




Dibujo con colores nuevos comportamientos desfigurados por los años, evoco actos y actitudes que perdieron su sentido y recupero itinerarios como un estímulo para este ahora ambiguo, invertebrado.

Solo será posible la continuidad del camino en el rescate de todos sus argumentos; únicamente así este ahora preludiará necesarios después. 

domingo, 2 de junio de 2013

OBSESIVAMENTE DESFIGURO RECUERDOS...


Obsesivamente desfiguro recuerdos.

Mis voces, una vez dichas regresarán; y forzado por esas palabras que no supe callar, deberé enfrentarlas.

Pretendo desobedecer demasiada realidad desde los límites donde no podría traicionarme.

El silencio será mil veces preferible a la ensordecedora estupidez.

Reitero lo que pretendí en muchas páginas desechadas: hablarme a mí mismo, nombrar similitudes entre las cosas más diversas, deformar muchos rostros superpuestos...