Fronteras dibujándose en la evocación de mil acertijos paulatinamente develados.
Significados multiplicándose al interior del tiempo vivo de la memoria; entre verdades, certezas y largos filamentos de incertidumbre.
Señales que convierten las heces del tiempo en respuestas vividas en medio de esa mezcla de realidad y fantasía que fuimos y somos.
Alucinadas o veraces traducciones del espíritu, conclusiones ante la fría realidad de un tiempo escrito con muchas líneas incomprensibles o inciertas.
Opciones que evocan conjuros, respuestas... Y siempre, siempre: reductos de un alma en permanente vigilia entre su realidad y sus sueños.