No conviertas tus días en silencio o balbuceo. Escoge la hilvanación de ilusiones reales. Dibuja pantomimas útiles. Descifra necesarios acertijos. Busca hallazgos. Moldea sueños. Persigue ideales adheridos a tus espaldas y a tu pecho. Prosigue esfuerzos capaces de contradecir las inútiles antesalas. Disfruta los paisajes que ahora te rodean. Continúa tus pasos hacia horizontes dibujados sobre momentos que para ti realmente cuentan. Reitérate en tus fantasmagorías y en una lucidez corroborada, principalmente, en la cautela.