viernes, 28 de agosto de 2026

La realidad

             La realidad: nos atrapa. Nos succiona. Nos envuelve. Nos ilusiona o desilusiona. Nos fortalece o debilita. Nos habita. Nos construye (nos esforzamos para que no nos destruya). Incorporada a los latidos del tiempo, ella forma y deforma nuestro mundo. Ante su desorden erigimos deslindes que nos amparen o nos rescaten de ella.

viernes, 21 de agosto de 2026

Presagios

           El silencio nos fuerza a entender las cosas más cerca de su esencia.

Rodeados de palabras existimos junto a nombres, rituales y linajes. Somos augures de presagios y de argumentos de quien aprendió a llorar y a reír en una soledad sostenida más allá de cualquier predicción de exilio. Somos augures de almas que aprendieron a vivir para sí mismas.

Al final, ermitaños cansados de tanto camino, reposamos tras el vaivén de tiempos junto a la voluntad de un rostro enamorado y una historia de perseverancia hacia últimos venideros días.

viernes, 14 de agosto de 2026

Rezagos

             Barullo de verdades multiplicadas en una historia que busca su coherencia.

Formas de un corazón vivo en el amanecer de este ahora en necesario vuelo hacia lo lejos.

Maneras de permanecer, continuar y actuar soslayando la intemperie que nos aplasta cada día.

Vivencias entre un pasado y un presente decantados por la pretensión de un alma superando equivocaciones y reescribiendo aciertos.

viernes, 7 de agosto de 2026

Dioses residentes

             Dioses residentes aún  en los rincones más oscuros, comparsas de sueños y quimeras invocados por demasiados fieles a lo largo del tiempo.

Dioses cuya forma algo amorfa refleja la obsesiva iteración de rituales excesivamente iguales a sí mismos. 

 

viernes, 31 de julio de 2026

Escribir un libro

             Escribir un libro para describir un alma empeñada en ser cobijo para sí misma, para repetir palabras que anhelamos escuchar a nuestro alrededor, para conquistar imaginarios colocados en las más lejanas orillas, para reflejar la materia viva de los sueños evocando la incongruente ramificación de un tiempo que distingue en lo precario la natural secuela de escollos y vaivenes, para escuchar el lento aleteo de alguna veleta arrinconada en lugares donde sanar viejas heridas...