El tiempo jamás regresa: lo que nació aquí y ahora será siempre diferente allí y después; lo que fructificó antes suele ahogarse en improbables secuelas: verdad que nos arrastra a la nostalgia, voz escrita con letras de tristeza, recurso ante los vaivenes de un tiempo dibujado con el color de la imaginación, señalando el acertijo que no podemos dejar de ser.
Rafael Fauquié Bescós
Escritor, ensayista, poeta y docente venezolano. Ganador del Premio Nacional de Ensayo Mariano Picón Salas del Ministerio de la Cultura de Venezuela en 1992, fue miembro del jurado de dicho premio en la edición de 1993. Igualmente fue miembro del jurado del Premio Internacional de Cuento Francisco Herrera Luque y Presidente del I Congreso de Legislación Cultural Municipal, realizado en en febrero del año 1993 en la Universidad Simón Bolívar.
viernes, 20 de febrero de 2026
viernes, 13 de febrero de 2026
Paisajes de un alma
Visiones de tiempo en el regazo de la esperanza.
Subterfugios de espíritus capaces de convertir las circunstancias en significados que solo ellos alcancen a comprender.
Secuelas de la sombra del desamparo o la luz de ciertos entusiasmos.
Argumentos de la memoria de un alma enfrentada a sus más íntimos hallazgos.
viernes, 6 de febrero de 2026
Tiempo de jóvenes aún demasiado jóvenes
Jóvenes aún demasiado jóvenes jugando en contra de sí mismos, ineptos en un tiempo que aún no les pertenece y en espacios que todavía no son suyos.
Solo el sentido de los años señalará rutinas para aquéllos capaces de enfrentar el amarillento vaho de lo autodestructivo.
viernes, 30 de enero de 2026
Cerrar los ojos
Cerrar los ojos en ese lugar nuestro donde los sueños tienen sentido.
Cerrar los ojos porque la oscuridad pudiera acercarse al significado del silencio.
Cerrar los ojos en el descanso al final del día y encender la luz que ilumine nuestro mundo.
viernes, 23 de enero de 2026
En el oscilante término del tiempo
Te pertenecen respuestas revestidas con el ropaje de viejas ilusiones, fragmentos de un pasado testimoniado sin nostalgia.
Te pertenece, mutable, el regocijo que acompaña tus logros.
Te pertenece la potestad de colocar tu nombre en el centro de algún círculo irreal.
Te pertenecen prioridades señaladas paradójicamente por sus contradicciones.
Te pertenecen respuestas ante un universo dibujado por tus ademanes y tus actos.
Te pertenecen palabras corregidas en al esperanzador deseo de acompañar su destino.