El tiempo jamás regresa: lo que nació aquí y ahora será siempre diferente allí y después; lo que fructificó antes suele ahogarse en improbables secuelas: verdad que nos arrastra a la nostalgia, voz escrita con letras de tristeza, recurso ante los vaivenes de un tiempo dibujado con el color de la imaginación, señalando el acertijo que no podemos dejar de ser.