miércoles, 26 de octubre de 2016

VOZ DURADERA, NECESARIA...



                                      

                                                                          A Irma                                                                                             
La voz del amor nos permite distinguir más lejos de cualquier ahora. Acompaña revelaciones destinadas a ser certeza. Nos humaniza y fortalece, otorgando a cuanto nos rodea un sentido necesario.
La voz del amor nos lleva a existir para alguien, ser parte del mundo de alguien, convertirnos en el mundo para alguien…
La voz del amor dice que amamos porque escogimos una manera de residir y de crecer dentro de un tiempo hecho entre dos. Nos comunica con quien fuera parte de nuestra propia evolución. Nos dice que nuestros sentimientos son verdad y son respuesta, y que hay algo de exacto y de hermoso en compartir esos años que nos fueron construyendo.
Como todo en la vida, el amor está hecho de tiempo, y la voz del amor nos lleva a descubrir, junto a un indudable otro, nuestro sentido construido por el tiempo. Es el tiempo quien traduce nuestros significados; quien los acrecienta y consolida; quien hace inconcebible la vida en ausencia de esa mujer que escogimos amar; quien convierte la experiencia de vivir en humanísimo sentido; quien nos hace agradecidos por haber sido amados por ella; quien descubre para nosotros, en su rostro, argumentos definitivos.
El tiempo, y solo él, nos muestra el sentido del único camino posible.
El tiempo, construido junto a quien construyera con nosotros su propio tiempo, pertenece a la realidad que somos: irrenunciable compromiso de nuestra libertad.
El tiempo va haciéndonos entender: hacia dónde dirigirnos, dónde situar lo importante, cómo apoyarnos en lo irremplazable.
El tiempo dibuja los trazos del amor consolidado, fortalecido en la forja de años vividos al lado de quien no podríamos abandonar sin traicionarnos.

Solo el tiempo y su memoria nos dicen que es verdadero y es bello cuanto señale el aprendizaje de nuestra propia humanidad. Solo el tiempo logra comunicarnos lo insoportable de una vida recorrida en soledad. Solo el tiempo nos permite escuchar las cálidas entonaciones de esa voz que traduce para nosotros el amor.

lunes, 3 de octubre de 2016

UN INTELECTUAL QUE UTILIZA SU PRESTIGIO...


Un intelectual que utiliza su prestigio en favor del adocenamiento de muchos, un intelectual convertido en manipulador de voluntades y paradójico desmentidor de su condición de creador, un pensador que vende sus voces al servicio de proyectos generalmente deshumanizadores, no es sino un propalador de tesis absurdas acerca de la incapacidad humana para enfrentar la vida por ella misma; un predicador imposibilitado -paradójicamente puesto que se considera a sí un mismo pensador- de pensar por cuenta propia.

domingo, 18 de septiembre de 2016

IMPOSIBLE RENUNCIAR...


Imposible renunciar a la memoria: ese corolario real de nuestro tiempo vivido. Junto con la lucidez, ella nos permite aventurarnos en recorridos de imprevisible desenlace, iniciar proyectos, concebir metas para el porvenir, superar el pasado a partir de lo que seamos capaces de colocar en él... Y continuar la marcha, siempre cerca de nosotros mismos y de nuestra capacidad para creer en una historia posible para nosotros. Y, sobre todo, de proponernos llegar hasta el final; logrando que nuestros pasos y actos, nuestras creaciones y voces permanezcan vivos, inspiradores de ese tiempo que somos, de esa realidad que nos propusimos llegar a ser.

viernes, 16 de septiembre de 2016

LA SABIDURÍA DEL TIEMPO...


La sabiduría del tiempo nos dice que para distinguir las verdades que realmente importan es necesario saber esperar; que el momento de las revelaciones, del asentamiento de los aprendizajes solo llega cuando hemos aprendido a valorar, a elegir, y tenemos ya mucho más claros rumbos y destinos acatados; sabemos qué lugar nos pertenece y cuáles actos nos reivindican.

lunes, 12 de septiembre de 2016

MANTENERNOS, CAMINANTES...


Mantenernos, caminantes enriquecidos por sus experiencias; sumando aprendizajes que nos guíen hacia respuestas que merecen ser tomadas en cuenta. Recuerdo a menudo una frase de Álvaro Mutis: “Que te acoja la muerte con tus sueños intactos”. Ella sintetiza ese necesario sentimiento de recorrer el camino entendido como aventura con sentido; itinerario coherente y poseedor de un desenlace acorde con nuestros deseos y propósitos, siempre próximo a nuestras ilusiones y a esa realidad que nos propusimos ser. Necesariamente, en fin, conciencia del camino, del significado absoluto de su presencia.