miércoles, 13 de mayo de 2015

LA INABARCABLE GRANDEZA DEL COSMOS...

La inabarcable grandeza del cosmos es análoga a la inabarcable complejidad del alma humana. En ambos casos, hombres de ciencia y hombres de espíritu –creadores, imaginativos los dos- aspiran a un mismo fin: entender el universo que habitamos y comprender el universo que construimos.

Lo externo y lo interno:  alma y cosmos: complementariedad o correspondencia entre la una y el otro. La ciencia se propone traducir la infinita amplitud del cosmos. La poesía, esencialmente, nos acerca a la complejidad de nuestra alma humana. En el libro sexto de su Ética a Nicómaco, Aristóteles definió a la ciencia como el estudio de lo que es indudable porque ha existido siempre y por siempre existirá; opuesta a ella, el arte sería la realidad de las cosas que podrían no haber sido pero que, sin embargo, son. Así, frente a la ciencia que se ocupa de lo que resulta insoslayable, el arte es la realidad de lo posible, de eso que depende de la creatividad del hombre, de su potestad de hacer surgir un mundo de formas nuevas donde antes no había sino vacío.

martes, 12 de mayo de 2015

LA IDEA DE CENTRO...

La idea de centro señala el lugar por excelencia; lugar verídico, lugar real; protector, cobijante sitio donde nos guarecemos del a menudo amenazante afuera. Un centro: una verdad, una realidad, un hallazgo.
Nuestro centro: sitio que, además de espacio, es, también, temporalidad: tiempo y espacio irreales -no ficticios: irreales-, que responden a nuestro deseo o nuestra voluntad de colocarnos en un lugar donde todos nuestros argumentos puedan tener cabida.
Nuestro centro es -debería ser- compromiso, finalidad, propósito. Hacemos de él sitio desde donde distinguir el afuera y predecirnos ante algunos de sus infinitos signos; lugar donde resistir, fortalecernos y afirmarnos.

sábado, 2 de mayo de 2015

LA MEJOR RESPUESTA...

La mejor respuesta que podemos dar  a ese tiempo que, incesante, nos consume es encarnar en él acogiéndonos a sus significados. ¿Una manera de entender esos significados? La búsqueda y creación de una obra, original en la medida en que individualmente nos pertenece, y, como toda respuesta individual, no podría sino expresar nuestra autenticidad.
Una obra: expresión de nuestro deseo por enriquecer nuestro camino; mucho más que solo la realización de un trabajo, ella es trayectoria, desarrollo, desenlace, resultado, destino…
Vivimos cada una de esas obras que realizamos. Son nuestra respuesta ante ese tiempo que vamos siendo.

¿Qué nos arrastra hacia la aventura de toda nueva obra? La respuesta solo podría ser: realizar lo nuevo, dar con algún descubrimiento que nos exprese. Tal vez perseguir eso que está en nosotros encontrar: hallazgos que nos alienten y alimenten, revelaciones relacionadas con nuestros pasos, guiadas por el aliento de nuestra inspiración.

miércoles, 29 de abril de 2015

SOMOS TIEMPO...

Somos  tiempo. Nuestra relación con las cosas, con el mundo depende del tiempo.
El tiempo nos obliga a cambiar, a evolucionar; nos hace crecer, transformarnos. Lo que fuimos, lo que somos; lo que parecía natural en nosotros y terminó por revelársenos como nuestro absoluto opuesto.
La sabiduría el tiempo está hecha de aprendizajes, de recuerdos, de imágenes, de ilusiones…
El sinsentido del tiempo es la peor pesadilla del individuo, una triste secuela de los días estériles. Todo, absolutamente todo, debería girar alrededor de una creencia, de una fe en un sentido para el tiempo vivido.
Tiempo hecho, tiempo deshecho. Tiempo roto, tiempo informe, tiempo confuso, tiempo impredecible. Cumplidas o incumplidas promesas del tiempo; versiones temporales engañadas o deformadas por la memoria. Tiempo circular que habla de ciclos que comienzan, crecen, finalizan y vuelven a principiar. Tiempo efímero. Tiempo irreal del recuerdo. Tiempo ilusorio al que nos aferramos siempre esperanzados. Desconocido tiempo porvenir aguardando misteriosamente por nosotros…
A veces nuestro tiempo humano se hace opacidad que oscurece cualquier forma de transparencia. Quedamos, entonces, a merced de vaivenes que hablan de fracturas, de continuidades rotas, de reiteraciones interminables…


sábado, 25 de abril de 2015

DIJO EL POETA SAINT-JOHN PERSE...

Dijo el poeta Saint-John Perse en su discurso de agradecimiento al recibir el Premio Nobel de Literatura el año de 1960: “La gran aventura del espíritu poético no es inferior en nada a las grandes entradas dramáticas de la ciencia moderna … Algunos astrónomos han podido perder el juicio ante la teoría de un universo en expansión: no hay menos expansión en el infinito moral del hombre: ese universo”. La inabarcable grandeza del cosmos es análoga a la inabarcable complejidad del alma humana. En ambos casos, hombres de ciencia y hombres de espíritu –creadores, imaginativos los dos- aspiran a un mismo fin: entender el universo que habitamos y comprender el universo que construimos.

Lo externo y lo interno:  alma y cosmos: complementariedad o correspondencia entre la una y el otro. La ciencia se propone traducir la infinita amplitud del cosmos. La poesía, esencialmente, nos acerca a la complejidad de nuestra alma humana. En el libro sexto de su Ética a Nicómaco, Aristóteles definió a la ciencia como el estudio de lo que es indudable porque ha existido siempre y por siempre existirá; opuesta a ella, el arte sería la realidad de las cosas que podrían no haber sido pero que, sin embargo, son. Así, frente a la ciencia que se ocupa de lo que resulta insoslayable, el arte es la realidad de lo posible, de eso que depende de la creatividad del hombre, de su potestad de hacer surgir un mundo de formas nuevas donde antes no había sino vacío.

miércoles, 22 de abril de 2015

SOMOS...


       Somos lo que nos proponemos ser; somos lo que hacemos, lo que creemos y valoramos. Somos eso en lo que el camino nos fue convirtiendo. Somos proyecto, intención lanzada al porvenir. Somos nuestra manera de entender el mundo; nuestra forma de esperar y de soñar. Somos en nuestras respuestas: a veces, ficticias; otras, insuficientes, muy a menudo incomprensibles para la inmensa mayoría de los otros… No importa: son y serán siempre nuestra respuesta personal de seres humanos libres…