jueves, 23 de agosto de 2012

HABÍA UNA VEZ...


Había una vez... las voces con que empecé a nombrar el mundo y a nombrarme dentro del mundo; voces como ésas con las que empiezan tantas preguntas infantiles: ¿qué es esto? ¿qué quiere decir aquello? ¿Por qué sí? ¿Por qué no?

Había una vez... las voces que empecé a leer y que leo. Me entretienen, me abstraen, me informan; pueden llegar a apasionarme, aunque no las perciba mías ni cercanas a mi universo. Pero en ellas descubro experiencias que me enriquecen y que, acaso, me conduzcan hacia mi propia sabiduría.

Había una vez... las voces que comencé a escribir y que escribo: adheridas a mi propia historia; ecos, instrumentos, respuestas, propósitos, gestos, finalidad... Se relacionan con mi universo, pero también con texturas y acentos halladas en las páginas de libros de algunos autores: tonalidad y sentido de los que no podría apartarme.

Pero, además, “Había una vez” evoca para mí algo mucho más personal: el título de la más antigua de mis lecturas, el nombre del primer libro que recuerdo haber leído. Me lo regaló mi madre, allá por el comienzo de mi infancia. Desarrollar en mí el gusto por la lectura fue una de sus obsesiones. Se propuso transmitírmelo, entre otras cosas, eliminando de casa la televisión. Por muchos años no tuvimos televisor en casa, para, como ella decía, no permanecer sentados frente a una pantalla todo el santo día. Leer nos habitúa a vivir en muy estrecha relación con la fantasía, a establecer puentes entre la realidad del afuera y nuestra propia realidad. Leemos y acercamos las voces leídas a nuestras vivencias. Leía, en general, bastante; en todo caso más que la mayoría de los niños que me rodeaban, algo que, junto a mi imaginación y cierta propensión a la soledad, me hizo, muy temprano, sentirme diferente. Sentirse o saberse diferente es algo que suele conducir a un mismo resultado: ver a los otros con desconcierto: sin entender nunca del todo ni sus gestos ni sus razones, sabiendo que siempre existirán muy diversas y complejas diferencias entre nosotros y la gran mayoría de los otros.

lunes, 20 de agosto de 2012

VIVIR ES JUGAR UN JUEGO...


     Vivir es jugar un juego cuyas reglas se nos van revelando muy poco a poco. Un juego que nos fuerza a no dejar nunca de elaborar motivos alrededor de los pasos que damos y que vamos convirtiendo en las huellas de un itinerario precisado del más importante de los significados: el de la propia aprobación. Nuestro mayor logro:conocernos; y nuestra peor equivocación: no hacerlo.

sábado, 18 de agosto de 2012

ENFRENTO EL SILENCIO DE MUCHÍSIMAS...

Enfrento el silencio de muchísimas cosas mudas y resisto junto a las voces que me sostienen. En algún momento llega hasta mí cierta palabra indudable que es revelación, fragmento henchido de luz o transparencia.

viernes, 10 de agosto de 2012

LOS ESPACIOS DEL ARTE SUELEN PERMITIRNOS...

     Los espacios del arte suelen permitirnos entender más vívidamente y de forma más contundente las complejas circunstancias que nos rodean, que vivimos; favoreciendo ciertas comprensiones y la percepción de esenciales analogías. La obra de arte reúne, integra, simboliza, encarna. Es privilegiada superficie sobre la que siempre, como espectadores, podremos aprender algo.

jueves, 2 de agosto de 2012

LEER, ESCRIBIR, VER CINE...


Leer, escribir, ver cine: actos que, de maneras muy distintas, me acercan tanto al mundo como a mí mismo. La película que contemplo me muestra simbolizaciones del mundo. La página que leo o que escribo me centra en mi mundo. De un lado, las imágenes van surgiendo rápidamente sobre una luminosa superficie; del otro, las voces aparecen lentamente sobre superficies planas y blancas. Las imágenes son más rápidas y contundentes, también más aleatorias en su recuerdo; las voces son más lentas y persistentes en las opciones que ellas señalan. Aquéllas me golpean con fuerza, deslumbrándome, desconcertándome: reflejos de realidades que distingo dentro o fuera de mí; las palabras, ecos de opciones convertidas en espacios de experiencia, me configuran lentamente al interior de superficies que, a la larga, son, también, rumbo y destino...

¿CÓMO NACIERON LAS PALABRAS?

     ¿Cómo nacieron las palabras? ¿Son producto de un arbitrario acuerdo de las colectividades humanas o, por el contrario, forman parte de un orden natural de las cosas? Tempranamente, en Grecia, origen de tantas explicaciones y desciframientos humanos, las dos tesis se enfrentaron. Para el mundo antiguo y para los griegos, las palabras eran un sustituto de lo nombrado, un reflejo de las cosas. La palabra, más que un concepto, era una representación. Pronunciar un nombre significaba aludir a la cosa nombrada, con todas sus cualidades esenciales. La palabra cobraba, así, valor de cosa y el mundo de los nombres y el mundo real se hacían una unidad. En su diálogo Cratilo, Platón opuso a esta visión la de la arbitrariedad. En el diálogo, dos personajes, Hermógenes y Cratilo, contrastan sus puntos de vista. Hermógenes defiende la idea de que las palabras sean el producto de una convención. "No puedo convencerme –dice- que la rectitud del nombre sea otra cosa que acuerdo y convenio. me parece que el nombre que se atribuye a una cosa es el nombre justo, y si se le cambia por otro y se abandona al primer nombre, el último nombre no es menos justo que el primero". Cratilo, por su parte, apoya la idea de una relación natural entre las cosas y los nombres. "¿Qué poder -le pregunta Sócrates- tienen para nosotros los nombres?". Y la respuesta de Cratilo es contundente: "quien sabe los nombres sabe las cosas". Para refutar los argumentos de ambos, el personaje de Sócrates (el propio Platón) extrema ambas interpretaciones llevándolas al absurdo. Si las palabras fueran producto de una convención totalmente arbitraria, entonces cada individuo o cada sociedad, en algún momento, podría cambiarlas a su antojo. Pero, por otra parte, si las palabras fuesen el reflejo exacto de las cosas, entonces el mundo todo podría duplicarse en las palabras. Sócrates-Platón apunta su propia conclusión: ni convencionalidad absoluta ni duplicación. Las palabras son convenciones que obedecen a una norma. La existencia de la norma permite considerar a las palabras como "correctas", porque, a pesar de haber sido originalmente producto de un acuerdo arbitrario, su uso las fue convirtiendo en ley. Así, lo que alguna vez fue convención, comenzó a imponerse como naturaleza que ninguna voluntad, individual o colectiva, podría cambiar. 

domingo, 29 de julio de 2012

TIEMPO QUE MUERE...


     Nuestro siglo XX sumó todas las sorpresas imaginables. En barullo vertiginoso, él ha rozado los más diversos límites. Ya en su final, queda para la memoria de la historia futura la imagen de su inmensa desorientación.

     Tras las luces de neón, bajo los cartelones multicolores, se aglomera, larga, la impaciencia. Entre tantos rostros no es posible distinguir ningún rostro. Agobiante urgencia de espacios: con un fin, con un propósito. Nuestro fin de siglo está enfermo de rapidez. Novedad de cada día. Decadencia de lo irrepetible sucesivo. Edificamos y sumamos extravagancias en linderos cada vez más parcos. Proliferamos en hormigueantes metástasis. Somos víctimas de una inagotable celeridad que busca algún sentido.

     Agotada danza de un tiempo que muere. Las horas ahogan a las horas en ya brusco chapoteo. Los dioses cuelgan, inertes, en la bóveda de un cielo auroral. El tiempo se desvanece en instantes siempre iguales a sí mismos. Los interminables relojes han detenido su desasosiego en el centro de un devastado caos. Exhaustos, los protagonistas del viejo tiempo continúan danzando. Burócratas y banqueros, burgueses y políticos, comisarios y profetas, amos y esclavos: todos unen sus manos en el ritual sagrado de las mayorías. Todos continúan la danza al compás de la suma y la estadística, de la cuantificación y el balance, del promedio y el porcentaje. La mortecina luz del amanecer anuncia el fin de la fiesta. Sobre las cabezas de los agotados comensales cae el telón. Las anteriores llamas se han convertido en apenas lumbre, preludio de ralas cenizas. Todas las horas avanzan hacia el último cansancio. La mímica universal del aburrimiento oculta el vacío de un tiempo enloquecido que está olvidando las palabras.

viernes, 27 de julio de 2012

EL ARTE ES SIEMPRE HUELLA ESCLARECEDORA...


El arte es siempre huella esclarecedora; sustancia de tiempo detenido; fijación, en trascendente espacio, del sentido de lo efímero irrepetible; metáfora de algún instante eternizado.

miércoles, 25 de julio de 2012

DICE ORTEGA Y GASSET: "EL DEFECTO...


     Dice Ortega y Gasset: “El defecto más grave del hombre es la ingratitud. Fundo esta calificación superlativa en que, siendo la sustancia del hombre su historia, todo comportamiento antihistórico adquiere en él un carácter de suicidio. El ingrato olvida que la mayor parte de lo que tiene no es obra suya, sino que le vino regalado de otros ... al olvidarlo desconoce radicalmente la verdadera condición de eso que tiene”. Coincido con Ortega: la ingratitud contradice los más esenciales aprendizajes de la vida: ésos relacionados con nuestra lucidez y nuestra memoria. La ingratitud sería la negación misma de la memoria. También su traición: ser ingratos significa traicionarnos a nosotros mismos dentro de ese camino que estamos obligados a recorrer.

sábado, 21 de julio de 2012

PROPONGO UNA DEFINICIÓN DE UNIVERSIDAD...


Propongo una definición de Universidad: espacio donde arte y ciencia se reúnen; lugar donde la labor intelectual se orienta a la comunicación, la investigación, el descubrimiento, la creación. Tras definirla, describo lo que me gustaría que ella fuese: lugar de límites trazados por sueños que son propósitos que son metas, reunión de saberes en los que siempre debería prevalecer la curiosidad y la inteligencia...

martes, 17 de julio de 2012

MUNDO INTERIOR Y MUNDO EXTERIOR...

     Mundo interior y mundo exterior: la palabra los acerca, convirtiendo cada conciencia en comunicación interminable. De lo subjetivo individual a lo convencional colectivo: por un lado, las palabras son signos, y, como tales, fenómenos del mundo exterior; pero, a la vez, son también expresiones interiorizadas por cada ser humano, trazos inseparables de su conciencia. La lengua que me define es la misma que me hace participar de un determinado orden tribal. Divisamos y organizamos cuanto nos rodea a partir de signos que, a la vez que forman parte de lo más íntimo y subjetivo de nosotros mismos, son, también, formas comunes que compartimos con todos los hablantes de nuestra propia lengua. El signo que me pertenece, pertenece también a la memoria de muchísimos otros. Paradoja de la palabra: a un tiempo, señal colectiva y creación individual. 

jueves, 12 de julio de 2012

JUSTIFICAR NUESTRA EXISTENCIA...

     Justificar nuestra existencia, legitimar esa temporalidad que somos; no sólo con nuestros actos sino también con nuestras opiniones, nuestros gustos, nuestros compromisos, nuestras convicciones. Legitimarnos en esa pasión que nos condujo a comunicar algo que sentíamos que nos pertenecía sólo a nosotros, o en ese anhelo de llegar a perdurar más allá de nosotros mismos, o en esa voluntad por nombrar algunos espacios de nuestro mundo interior; e, igualmente, legitimarnos en nuestros diálogos con esas obras de arte que nos conmovieron y nos ayudaron a entender... Creo que en todo esto existe una forma de justificar nuestra existencia.

miércoles, 11 de julio de 2012

HAY LIBROS, DIJO MARGUERITE YOURCENAR...


Hay libros, dijo Marguerite Yourcenar, a los que nos podemos atrevernos hasta no haber cumplido cuarenta años. Libros de palabras atesoradas, libros-diario, libros-espejo, libros-retrato, libros-testigos de nuestras voces y vociferaciones, libros-confidentes del tiempo que nos nombra y que nombramos, libros-cómplices de nuestros días sucesivos, libros-interlocutores, libros-reflejos de experiencias y de actos, libros escritos desde adentro de cada uno de nuestros años.

sábado, 7 de julio de 2012

EL TEMA DE LA GUERRA ES RECURRENTE EN MUCHOS ESPACIOS....


     El tema de la guerra es recurrente en muchos espacios del arte contemporáneo. Recuerdo, de niño, haber devorado una serie de ediciones especiales que la célebre revista Life dedicó, hacia mediados de los años sesenta, al tema de la Primera Guerra Mundial. Mes a mes mis padres compraban un ejemplar de la célebre revista en la que aparecían imágenes de aquella espantosa carnicería. Las fotografías revelaban un mundo de horror: trincheras repletas de barro donde se arrastraban los soldados, dantescos espacios devastados por los obuses, montañas de apilados cadáveres, interminables filas de soldados ciegos a causa del gas mostaza... Muchos años después, en mis estudios de arte, y acaso en muy estrecha relación con aquella remota evocación infantil, me sentí muy atraído por algunas de las obras de pintores alemanes que habían participado en la Gran Guerra. Especialmente, las de Otto Dix, quien había vivido por más de tres años el infierno de las trincheras. Dix no pinta héroes ni la epopeya de la guerra. Dibuja cuerpos destrozados; apenas bultos sin identificar, informes amasijos de uniformes y carne y huesos y sangre. Se detiene en lo más deshumanizador de ésta. Muestra un universo de víctimas. Era la otra cara de la modernidad y del progreso: todopoderosas industrias al servicio de la muerte; producción masiva de armamentos: ametralladoras, obuses, gases... Violencia y horror provenientes de las prósperas fábricas de los países más desarrollados. Dos años después de la rendición de Alemania, en 1920, concluiría su memoria personal de la guerra con una serie de dibujos a los que tituló Mutilados de guerra: excombatientes lisiados obligados a pedir limosna, prostitutas, huérfanos, muchedumbres famélicas.


     En otro espacio artístico, el fotográfico, al pensar en la representación de la guerra, es difícil no recordar a quien seguramente fue su más célebre testimoniador gráfico: Robert Capa. A lo largo de veinte años Capa fue siguiendo la guerra por todo el mundo: en la Guerra Civil Española, en China contra los invasores japoneses, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Independentista de Israel, la Guerra Franco-Indochina... El gran protagonista de las fotos de Capa es siempre el ser humano que padece la guerra y nos dice que no hay versiones dignas en ninguna contienda: sólo el sufrimiento grabado en el rostro de todas sus víctimas. Y el artista sabe, siente, que su papel no puede, no podría ser otro que el de transmitir ese sufrimiento, esa destrucción que evoca o presagia lo apocalíptico.

viernes, 6 de julio de 2012

LA SOLEDAD, EL AISLAMIENTO...


La soledad es -o puede ser- creativa. El aislamiento es estéril, desproporciona los lazos que nos relacionan con el exterior; deforma, en particulares espejismos, la correspondencia del yo con lo ajeno, con el otro. La soledad puede conducirnos al encuentro o el reconocimiento de nuestra palabra; el aislamiento sólo al mutismo estéril: terrible crisálida de monótono acero que termina por clausurarnos dentro de nosotros mismos.

martes, 3 de julio de 2012

POCO ANTES DE MORIR, LOUIS ALTHUSSER ESCRIBIÓ UN LIBRO...

     Poco antes de morir, Louis Althusser escribió un libro: El porvenir es largo. Una autobiografía cuya esencial finalidad pareciera tratar de explicar las complejas y algo surrealistas razones que lo llevaron a estrangular a su esposa. Y por medio de la confidencialidad de una voz que hábilmente se confiesa, este acto terrible pareciera terminar por justificarse. Las páginas del libro se dirigen hacia una meta que el lector percibe como fundamental: la autoaprobación. Althusser claramente lo dice en las páginas finales del libro: su vida toda, todas sus experiencias y padecimientos, todas sus insatisfacciones y contradicciones valieron la pena si, al final de su existencia, le fue posible alcanzar la felicidad y tocar una cierta plenitud. “La vida –dice Althusser- puede aún, a pesar de sus dramas, ser bella. Tengo sesenta y siete años, pero al fin me siento, yo que no tuve juventud porque no fui querido por mí mismo, me siento joven como nunca, incluso si la historia debe acabar pronto”. Como lectores, o sea, como espectadores de esa vida que Althusser muestra ante nosotros, compartimos plenamente la validez de ese expresivo desenlace: “la vida puede aún, a pesar de sus dramas, ser bella...”

lunes, 25 de junio de 2012

SOBRE LA PELÍCULA "EL LABERINTO DEL FAUNO"...


Imaginación como una posibilidad de crecimiento, de aprendizaje y de plenitud para el imaginador; y aún más, mucho más: una forma de permitir la supervivencia. Tal es el tema de la película El laberinto del fauno (2006), del director Guillermo del Toro, ambientada en la España del año 1944. Para el momento en que transcurre la historia han pasado ya cinco años de la derrota de la República, pero aún resisten al franquismo pequeños grupos de guerrilleros rebeldes. Un personaje, el capitan Vidal, encarna el poder de las fuerzas fascistas. Es el brutal rostro de la autoridad. Sus rasgos son una caricatura de lo quintaesenciadamente militar. Y sus complicadas y muy futiles rutinas (su diario afeitarse con una afilada navaja y al son de una música militar, su lustrar sus siempre relucientes botas, su peculiar parsimonia al dar cuerda a su inservible reloj de bolsillo -que conserva marcada la hora de la muerte del padre en el frente de Marruecos, durante las guerras coloniales españolas en el norte de África-, su impecable estiramiento al vestir su uniforme) son, todas, reflejo de su cotidianidad desquiciada. También están sus peculiares manías, como su fantasía de que el hijo por nacer sólo podría ser varón y, claro, futuro militar.

En repetidas oportunidades a lo largo de la película, la esposa de Vidal repite una frase: “Necesitamos al capitán”. Necesitar a Vidal o ser protegido por él: una opción imposible. Frente a Vidal sólo es posible el enfrentamiento o la lejanía. Su brutalidad, rayana en el sadismo, más allá de cualquier ideología o patriotismo, lo define sólo en su inhumanidad. (¿Inhumano o infrahumano? También los héroes pueden ser mucho menos que humanos). Para sobrevivir a Vidal, su hijastra Ofelia, protagonista de la película, se sumerge en un mundo de fantasía. Desgraciadamente, es muy previsible el desenlace de esta opción: la imaginación no permite a Ofelia eludir el universo de horror que la rodea, y termina asesinada por Vidal. Sin embargo, su muerte anticipa la de su padrastro, ajusticiado a su vez por los guerrilleros. Su postrero y muy altanero gesto: exigir que le permitan cumplir su deseo de estrellar su reloj de bolsillo para que su hijo recién nacido pueda conocer la hora de su muerte, y repetir, así, el gesto de su padre, le es negado. La frase de la guerrillera: “Tu hijo ni siquiera sabrá tu nombre”, señala la peor de las maldiciones para Vidal: el olvido: no ser nunca memoria para nadie.

El culto a lo heroico acaso sea la más representativa característica de un universo castrense apoyado en las muy peculiares rutinas de un universo que proscribe la complejidad individual; saturado de uniformes y uniformidades, de estandartes e himnos, de obediencias y consignas, de códigos convertidos en estereotipos frecuentemente deshumanizadores.

domingo, 24 de junio de 2012

LA UNIVERSIDAD DEFORMA SUS OBJETIVOS...

     La Universidad deforma sus objetivos y hasta la misma razón de su existencia en la reiteración de algunos errores: la vinculación a un sentido estrecho de lo político, por ejemplo; la identificación demasiado cercana a la avidez industrial. El reto de las universidades, hoy, es definir rumbos nuevos que disientan de dos inercias: una, la de un revolucionarismo torpe, ritualizador de envejecidas contraseñas políticas; la otra, tal vez deformada respuesta a lo anterior, es la inercia del cientificismo: limitada letanía de catecismos tecnocráticos. (Analogizar universidades con institutos de investigación tecnológica puede ser, a fin de cuentas, tan aberrante como destinarlas a ser fábricas de guerrilleros o depósitos de políticos).

viernes, 22 de junio de 2012

INTERMINABLES PARADOJAS DEL CAMINO...


Interminables paradojas del camino: en él los aciertos conviven con los errores y las derrotas nos acercan a victorias que lucían imposibles.

     Los fracasos se convierten en impulso hacia genuinos avances.

     Vivimos la alegría junto a la tristeza y sabemos de la fortaleza tras intuir la debilidad.

     El tiempo inhóspito deja paso a la cotidianidad cobijante y la áspera intemperie llega a transformarse en acogedora morada.

     Reconocemos lo deseable tras saber qué nos repugna.

     Somos fuertes y, a la vez, débiles.

     Aceptamos eso que somos sabiendo que siempre existirán muchas cosas que no podríamos aceptar de nosotros.

     Nuestras frustraciones iluminarán posibles futuras alegrías, nuestros presentes extravíos podrían convertirse en venideras certezas y nuestras actuales convicciones augurar próximos desconciertos. Lo que más creemos saber acaso sea lo que más groseramente ignoramos, lo que más nos atemoriza tal vez sea lo que menos nos desoriente y lo que más nos exalta pudiera ser eso que con mayor fuerza nos condene a la confusión.

jueves, 21 de junio de 2012

ESPERAR QUE ALGUIEN NOS HAGA FELICES...

     Esperar que alguien nos haga felices es tan absurdo como esperar que alguien nos ayude a entender o a vivir o a mirar o a percibir o a conocer o a disfrutar...

martes, 19 de junio de 2012

EL INTELECTUAL VIVE EN MEDIO DE...

     El intelectual vive en medio de dos pulsiones: la lucidez y la imaginación. La primera le lleva a identificar lo que ve; la segunda lo conduce hacia lo que le gustaría ver. Es, a la vez, un crítico y un utopista. De su mirada crítica suele originarse su visión utópica. Algunos de los más grandes sueños de la humanidad pudieron nacer de intelectuales que, insatisfechos frente a lo que los rodeaba, se propusieron imaginar ese mundo con el que hubieran querido rodearse.

domingo, 17 de junio de 2012

ES YA UN LUGAR COMÚN ENCABEZAR CUALQUIER CATÁLOGO DE PELÍCULAS...

     Es ya un lugar común encabezar cualquier catálogo de películas con la cinta El ciudadano Kane (1941). No me agradan los estereotipos, pero quizá no sea del todo desacertado acatar éste. Y ya que menciono estereotipos, hablaré de dos de ellos mostrados por el celebérrimo filme de Welles, relacionados, ambos, con el tema del tiempo: uno, la nostalgia por la infancia; el otro, el paso de los años como decadencia. El primero resulta bastante arbitrario: ninguna época de la vida garantiza la felicidad; felicidad y desdicha nos acechan, por igual, en cualquiera de ellas. La infancia, esa edad de la que suele decir que es la mejor de todas porque nada hay en ella que pueda preocuparnos, no es sino una más de las etapas por las que atravesamos: ni mejor ni peor que otra, aunque, eventualmente, terrible en su indefensión, en su dependencia de un universo adulto casi siempre lejano y casi nunca comprensible. El segundo estereotipo, el de la edad concebida como progresiva decadencia, sí que nos rodea constantemente; y el filme de Welles lo reproduce en esas numerosas y largas escenas de acumulaciones de objetos preciosos e inútiles, atiborrando todos los aposentos de Xanadú, la mansión donde agoniza Charles Forster Kane, gran magnate de la prensa norteamericana. Entre la feliz infancia de Kane, cuando éste era sólo un niño que jugaba despreocupadamente en la nieve con su trineo “Roseboud”, y el momento de su muerte, en una horrorosa mansión abarrotada de todas las posesiones que Kane logró acumular en vida, casi como un patético remedo de las tumbas de los antiguos faraones, media una versión de la decadencia: ésa que habla de sucesiones de actos y decisiones que, sin una ética que los acompañe, sólo logran sumar error, fracaso y derrota.

jueves, 14 de junio de 2012

VENEZUELA, NACIÓN DE CENTROS DESDIBUJADOS Y ASIDEROS AUSENTES


 En su libro La institución imaginaria de la sociedad[1], Cornelius Castoriadis dice que “toda vida social tiene algo que expresar”. Y que “la historia es imposible e inconcebible fuera de la imaginación...” O sea: la historia de una nación, los itinerarios que ella ha ido construyendo en el tiempo, están muy relacionados con ciertas imágenes que esa nación proyecta de sí misma; con los dibujos o representaciones en los que se define y se muestra. Siempre según Castoriadis, esas imágenes, esos dibujos suelen identificarse con algunas instituciones-símbolos en las que encarnan la organización y la legalidad social, emblemas de eso que Castoriadis llama la “racionalidad” colectiva.

     Una sociedad que no cree en sus instituciones fundamentales, que desconfía de ellas y las contempla con permanente indiferencia o burlesco escepticismo es una sociedad desorientada, confusa ante su pasado y su presente, recelosa de sus huellas dentro del tiempo. Venezuela pareciera ser un país incrédulo ante todo cuanto pueda representarla institucionalmente. De alguna manera, y prosigo con los razonamientos de Castoriadis, los venezolanos nunca pareciéramos haber actuado “racionalmente” ante nuestras principales construcciones colectivas. Somos una nación de centros desdibujados, de asideros ausentes. Nos arropan muy pocas tradiciones. Sentimos tal vez que, como nación, nos movemos y nos hemos movido siempre al margen de las referencias, más allá de las hilvanaciones, lejos de las consolidaciones, fuera de los espacios tallados por una tradición.


[1] Madrid, Tusquets editores, 1983

martes, 12 de junio de 2012

NUESTRO MUNDO ES, CADA VEZ MÁS...


     Nuestro mundo es, cada vez más, empequeñecido y atiborrado espacio; con muy pocos lugares fuera del alcance de las miradas, con menores diferencias entre las cosas. La similitud termina por convertirse en secuela de la cercanía: lo que está aquí existe también allí, lo que sucede aquí se repite por doquier, lo usual en un lugar lo es en casi todos los lugares. Pero en medio de tantas igualdades y reiteraciones, casi como una especie de llamativa paradoja, dentro de ese espacio nuestro tan global y empequeñecido y semejante, se multiplican las peculiaridades y proliferan las divergencias. En medio de tantas similitudes, existe, cada vez más urgente, el apremio de lo personal, la mitificación de lo diferente, la propensión hacia lo particular, la idealización de lo único. Los seres humanos, que nos parecemos cada vez más unos a otros, no cesamos de idealizar la individualidad y lo individualizado. Y así, la interminable variedad de imposibilidades, lejanías, aislamientos e irrealidades que rodean a todo ser humano contemporáneo y lo obligan a contemplar el mundo en medio de una ausente pasividad, chocan con la generalizada ilusión de que cada individuo pueda llegar a convertirse en protagonista de sus circunstancias y crecer hasta el tamaño de sus sueños. Rodeados por cifras y anónimas estadísticas, por rostros multitudinarios y confusos, los seres humanos convertimos la imagen de lo individualmente singular en conjuro contra la desidentificación; una forma de preservarnos ante lo desesperantemente homogéneo. Ser diferentes y ser originales, destacar gracias a logros y acciones propias, ser percibidos como individualidades próximas a sus propósitos y convicciones, lograr superar las imposibilidades que a todos parecieran rodearnos: ideales alusivos a un mismo anhelo de diferenciadora separatidad.

domingo, 10 de junio de 2012

LA ESCRITURA AUTOBIOGRÁFICA PARECIERA COINCIDIR...

     La escritura autobiográfica pareciera coincidir con cierta moda de nuestra modernidad crepuscular: creer sólo en lo que vemos, sentir que es real lo que podemos contemplar con nuestros propios ojos. Popularidad cercana, además, a esa muy contemporánea necesidad de estar siempre informados de cuanto suceda a nuestro alrededor, de creer que sabemos las cosas si las vemos y de creer, exclusivamente, en lo que vemos. En las opciones que muestra un yo autobiografiado, el lector presume una confidencia y una verdad que, acaso, puedan permitirle justificar sus propias razones. La autobiografía ha terminado, así, por convertirse en uno de los géneros más populares de un tiempo como el nuestro donde los seres humanos tanto nos esforzamos por descifrarnos.

sábado, 9 de junio de 2012

LA VOZ HUMANA HABLA EN LA FUGAZ PRONTITUD...


La voz humana habla en la fugaz prontitud de un decir generalmente plegado a los estados de ánimo del hablante: puede –y suele- impregnarse de pasión o de serena frialdad, ser grito confuso o balbuceo indistinguible, hacerse impecable hilvanación de razones o brusca interjección de titubeos. La voz humana se hace eco de sus ahoras y a ellos se asemeja. La escritura, por el contrario, vive más por sí misma, al margen de las circunstancias que la generaron y dentro de un universo de formas propias ajenas a cuanto no sea el sentido de su diseño verbal. La escritura genera en sí misma sus propias relaciones. Señala sus ecos y proyecciones, antecedentes y descendencias. Vive junto a sí misma, apostando siempre a una posible perennidad que la distinga y realce.

miércoles, 6 de junio de 2012

EN VENEZUELA UNA HISTORIA OFICIAL...

     En Venezuela una historia oficial pareciera haberse convertido en espejo didáctico encargado de reflejar sólo referencias impecables. Los venezolanos aprendemos desde la escuela que la historia nacional válida está compuesta por sumas de escuetas porciones de tiempo. En esos fragmentos se nos enseña a autorepresentarnos, a proyectarnos, a recrearnos. Como especie de paradigma supremo, de instante cenital, el momento de la Emancipación ha cumplido siempre la difícil función de absorber las frustraciones del presente. El juego especular es sencillo: se hace lucir al presente como reflejo desvirtuado  ﷓contrario incluso﷓  de un pasado extraordinario que nos situaba a la cabeza del continente latinoamericano. Si bien como mecanismo dignificador, el artificio puede cumplir su cometido, como iluminación de nuestro ayer, él posee un grave inconveniente: nos desvirtúa. Deformando y  esquematizando nuestro recuerdo, los venezolanos hemos terminado por limitar nuestra historia. Conscientemente hemos olvidado. Voluntariamente parecimos proponernos borrar de nuestro rostro histórico rasgos que eran nuestros, que nos pertenecían y que -por eso mismo- nos definían. Así, las referencias a nuestro pasado suelen ser mediatizadas por curiosos enmascaramientos y deformaciones. Como si nuestra historia nos sugiriese  expiaciones ante culpas que, algo surrealistamente, nos hemos empeñado en asumir. Algunos historiadores insisten, casi con morboso afán, en convertir el recuerdo de todos los episodios no consagrados por nuestra memoria oficialista, en autoflagelación.

martes, 5 de junio de 2012

ESCRIBIR FRAGMENTARIAMENTE ES UNA FORMA DE DEJAR A NUESTROS DESCUBRIMIENTOS...

     Escribir fragmentariamente es una forma de dejar a nuestros descubrimientos vivir en el vaivén de sus contradicciones o en la libertad a la que los guían la curiosidad y el asombro. Fragmentariamente hablamos, pensamos, concebimos imágenes. El fragmento favorece nuestro diálogo con el mundo y con nosotros mismos. El fragmento erige su figura de respuesta, siempre parcial y espontánea. Es la más adecuada expresión en los espacios donde todo pareciera haber sido demasiadas veces dicho.

domingo, 3 de junio de 2012

DICE BORGES, CITANDO A DE QUINCEY...


     Dice Borges, citando a De Quincey, que el temor a una muerte repentina fue invención de la fe cristiana. Morir sin agonía: casi todas las utopías forjaron la imagen dichosa de una muerte plácida e, incluso, voluntaria; cuando el deseo de morir -o el cansancio de vivir- llegaba, los habitantes de utopía bebían una pócima que dulcemente los sumía en definitivo sueño. John Donne en su Biothanatos, sostiene la tesis del suicidio de Dios. Donne vislumbra la crucifixión de Cristo como un grandioso acto de inmolación divina. Por su patética magnificencia, la imagen impresionó a Borges. De su admiración, quedan estas frases imborrables: "Quizá el hierro fue creado para los clavos y las espinas para la corona de escarnio y la sangre y el agua para la herida ... Dios fabrica el universo para fabricar su patíbulo".

viernes, 1 de junio de 2012

EN "LOS CUATRO LIBROS CLÁSICOS" DICE CONFUCIO...

    En Los cuatro libros clásicos dice Confucio que nadie, ni siquiera el Emperador, tenía el derecho a modificar la escritura. Ésta es más firme y definitiva que la oralidad. Es más fácil equivocarse en la improvisación de una respuesta verbal, rápida y contingente, que en la escritura de una idea a la que hemos abordado por días, meses o años. También la escritura es más riesgosa: los errores dichos en alta voz desaparecen, se olvidan pronto. El error escrito permanece por siempre.

martes, 29 de mayo de 2012

EL DESORDEN ANTERIOR A LA CREACIÓN...

     El desorden anterior a la creación del universo es el desorden de la ausencia de palabras. En Cien años de soledad, al hablarse de la fundación de Macondo, la voz narradora dice: “el mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre”. En la gran mayoría de las culturas, el génesis de todas las cosas es en la palabra. La ausencia de ésta es oscuridad, frío, vacío... El Enuma elish de los acadios, habla de un húmedo desorden anterior al orden sólido y luminoso que permitieron la presencia de los dioses y las palabras: "Cuando al cielo arriba no se le había puesto nombre, ni el nombre de la tierra firme abajo se había pensado ... cuando ningún dios había aparecido ni nada había sido nombrado con nombre..." Para los antiguos egipcios, de la palabra del dios Ra había surgido el mundo. El Popol Vuh, tras describir la negrura de un tiempo primero de desorden y silencio, concluye: “y entonces vino La Palabra". Para la tradición judeo-cristiana, la creación del mundo cobró forma en la palabra de Dios. En el verbo divino, dice la Biblia, comenzó el principio de todas las cosas. Por la palabra, el hombre sustituyó la confusión universal por signos. Al nombrar la realidad, las palabras pasaron a formar, ellas mismas, parte de la realidad. 

domingo, 27 de mayo de 2012

MI FUTURO...


     Trato de intervenir en el diseño de mis rumbos futuros. Esfuerzo inútil: en el camino sólo es posible el tiento. Mi futuro: puedo preverlo, imaginarlo, soñarlo, idealizarlo, temerlo... Nunca poseerlo.

sábado, 26 de mayo de 2012

HABÍA UNA VEZ...


Había una vez... las voces con que empecé a nombrar el mundo y a nombrarme dentro del mundo; voces como ésas con las que empiezan tantas preguntas infantiles: ¿qué es esto? ¿qué quiere decir aquello? ¿Por qué sí? ¿Por qué no?

Había una vez... las voces que empecé a leer y que leo. Me entretienen, me abstraen, me informan; pueden llegar a apasionarme, aunque no las perciba mías ni cercanas a mi universo. Pero en ellas descubro experiencias que me enriquecen y que, acaso, me conduzcan hacia mi propia sabiduría.

     Había una vez... las voces que comencé a escribir y que escribo: adheridas a mi propia historia; ecos, instrumentos, respuestas, propósitos, gestos, finalidad. Se relacionan con mi universo, pero también con texturas y acentos descubiertas en las páginas de libros de algunos autores: tonalidad y sentido de los que no podría apartarme.

viernes, 25 de mayo de 2012

ENTRE LAS IDEOLOGÍAS Y LAS VIVENCIAS...

     Entre las ideologías y las vivencias no podría acogerme sino a la opción de las vivencias. Lo más expresivo de la vida se traduce en exclamaciones, lágrimas, propósitos, ilusiones y risas. ¿Hay respuestas para nuestras humanas preguntas? Sí. Ellas existen en nuestros sueños, razones, verdades y recuerdos; en nuestra voluntad de acogernos a cuanto nos resulte luminoso y sustentador.

KAIROS Y CRONOS...


Nuestro tiempo nos construye. Cuanto acontece gira a su alrededor. Los antiguos griegos lo concibieron de dos maneras a las que dieron dos nombres diferentes: Kairos y Cronos. Cronos era la visión de lo temporal tal y como comúnmente la entendemos: irreversible sucesión de momentos que van construyendo itinerarios, historias, vidas. Kairos era el tiempo interior, temporalidad existencial haciéndose, deshaciéndose y rehaciéndose al interior de cada conciencia humana. Kairos: tiempo del mundo interior humano donde los recuerdos y los propósitos se entremezclan con el presente y con un anhelo de futuro; tiempo selectivo que, arbitrariamente, escoge iluminar u oscurecer, aumentar o minimizar, perpetuar u olvidar. Contradictoriamente, conviven en Kairos olvidos y obsesiones. Desde él, el ser humano se enfrenta a esa cruel realidad que es Cronos, casi siempre ajena a los deseos y propósitos de los hombres. Cronos dice a los hombres que el mundo y las cosas suelen estar muy lejos de su voluntad y sus deseos. Kairos, por el contrario, va construyéndose junto a pasos y actos, sueños y escogencias, ilusiones y propósitos; permitiéndonos descifrar argumentos en nuestras vidas, hilvanar en éstas el dibujo de un sentido. Cronos expresa la contundencia de una temporalidad que avanza irreversiblemente adentrándose en un futuro siempre desconocido. Señala, también, esa característica esencial del paso de los días: la fugacidad. Kairos, por el contrario, entreteje los vaivenes dictados por la memoria y la voluntad humanas, construyéndonos alrededor de ciertas comprensiones y esperanzas. Mientras Cronos nos desgasta lentamente, Kairos va nutriéndonos de percepciones y verdades, recuerdos y vivencias.

miércoles, 23 de mayo de 2012

EN SU LIBRO "LA GAYA CIENCIA"...

     En su libro La gaya ciencia, Nietzsche dio a la Humanidad uno de los más extraordinarios consejos que ningún ser humano le haya dado jamás: que cada quien sea capaz de convertir su vida en meta; que con actos y propósitos, logros y sueños, esfuerzos y fantasías logremos cubrir armoniosamente nuestros días vividos... Las exactas palabras de Nietzsche fueron: “¿Qué sucedería si un demonio te dijese: esta vida, tal como tú la vives actualmente, tal como la has vivido, tendrás que revivirla... una serie infinita de veces; nada nuevo habrá en ella; al contrario, es preciso que cada dolor y cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro... vuelvas a pasarlo con la misma secuencia y orden... Si este pensamiento tomase fuerza en ti ... ¡Cuánto tendrías que amar la vida y amarte a ti mismo para no desear otra cosa sino esta suprema y eterna confirmación!”. Lo que Nietzsche nos está diciendo es que con nuestras limitaciones y posibilidades, junto a nuestras grandezas y miserias, en medio de nuestros mejores y peores momentos, al lado de muchísimas esperanzas y decepciones y creencias y sueños, logremos ser capaces de hallar plenitud en nuestros recorridos.

lunes, 21 de mayo de 2012

HOY QUEDA ABIERTO PARA LOS HOMBRES EL DESAFÍO...


Hoy queda abierto para los hombres el desafío de recuperar una ilusión de novedad; de metaforizar el camino hacia el porvenir como posibilidad, como superación de lo agotado, como vitalidad de lo inerte. Nuestro presente es el momento de lo posible irguiéndose por sobre lo caduco, el de lo necesario naciendo a partir de lo clausurado. ¿Quizá, después de todo, de lo que se trata es de entender que lo impredecible nos arroja, como único recurso de supervivencia, en brazos de lo utópico?

EN EL COMIENZO DE SU LIBRO "LA CONQUISTA DE LA FELICIDAD"...

     En el comienzo de su libro La conquista de la felicidad, explica Bertrand Russell: “Me convencí de manera profunda de que la mayoría de los seres humanos están poseídos por una honda infelicidad que se desahoga en odios destructivos, y que sólo mediante la difusión de una alegría instintiva se puede llegar a construir un nuevo mundo.” La conquista de la felicidad, ofrece a sus lectores una serie de consejos de elemental sentido común. Tal vez demasiado sentido común: muy rara vez la felicidad se apoya en él. Si sólo se tratara de eso, existirían muy eficaces fórmulas para obtenerla. Ni hay enseñanza de la felicidad ni hay garantías para conservarla. La noción de felicidad se relaciona, sobre todo, con el espacio de los espejismos individuales de cada quien. No todo el mundo concibe la felicidad de la misma manera ni la coloca en el mismo lugar. Tenemos que averiguar –y eso es algo que forma parte de los esenciales aprendizajes de nuestro camino- en qué lugar la ubicamos y cómo la definimos.

viernes, 18 de mayo de 2012

HACE UNOS AÑOS LEÍ ESTAS PALABRAS DEL POETA RAFAEL CADENAS...

     Hace unos años leí estas palabras del poeta Rafael Cadenas: “La fragmentación del mundo, tal vez conduce al fragmento, o a todo lo contrario, a la obra ordenadora.” Ordenamiento o fragmentación: sentido ordenador de la palabra que se propone reunir y relacionar, o reflejo fragmentario de la escritura que testimonia asombros y repentinos descubrimientos. El ordenamiento apela al ensayo: sentido poético de la organización y analogía de comprensiones, o de la jerarquización de las ideas y los argumentos. El asombro apela al fragmento: estética de lo azariento, del albur de los hallazgos y la de la intensidad de lo vivaz e irrepetible.

jueves, 17 de mayo de 2012

ES DEMASIADO FRECUENTE EN VENEZUELA...

     Es demasiado frecuente en Venezuela el fenómeno de la rebautización de las cosas, un afán por cambiar ﷓siempre según inmediatos intereses; frecuentemente políticos﷓  los nombres de las cosas, de los pueblos, de los lugares. Algo tan definitivo y representativo como pueda ser un nombre, corre en nuestro país el permanente riesgo de transformarse bruscamente en beneficio de algún ocasional homenaje hacia algo o hacia alguien. Un espacio se identifica con aquel término que alguna vez comenzó a definirlo y que después se integró a él para siempre. En los nombres permanece siempre algo de lo nombrado. El nombre de la cosa es la cosa; o, como dijo Demócrito: "la palabra es la sombra de la cosa". En su libro Una ojeada al mapa de Venezuela, Enrique Bernardo Núñez definió a nuestro mapa nacional de "directorio político" en el que los nombres se sobreponían unos sobre otros siempre en función de aleatorios homenajes. Alguna vez se ha escuchado entre nosotros la delirante proposición de cambiar, inclusive, el nombre  del país. Quien sugería semejante absurdo argumentaba que siendo profundamente despectivo en nuestra lengua el sufijo "zuela" resultaba muy poco digno el nombre de Venezuela. Por ello el proponente terminaba su increíble alegato sugiriendo un nombre sucesor que debía relacionarse con Simón Bolívar; creo que era algo así como Repúblicadelibertador.

martes, 15 de mayo de 2012

EN ESE TIEMPO EN EL QUE, COMO DIJO NIETZSCHE...

     En ese tiempo en el que, como dijo Nietzsche, “el desierto crece”, pareciera imponerse una ética asociada a supervivencia: moral construida por seres humanos obligados a dar un sentido a demasiadas horas que parecieran no tenerlo en absoluto.

lunes, 14 de mayo de 2012

EL ROSTRO QUE TENÍAMOS A LOS VEINTE AÑOS...

     El rostro que teníamos a los veinte años y el que tenemos cuatro o cinco o seis décadas después... ¿Qué mayor triunfo que conseguir que el segundo pueda aún reconocerse en el primero?

sábado, 12 de mayo de 2012

EN CIERTAS OCASIONES, ALGUNAS OBRAS DE ARTE...

     En ciertas ocasiones, algunas obras de arte logran expresar ciertos signos centrales del tiempo que las rodean. En el más célebre de los trabajos de Edvard Munch, El grito, una figura con la boca desmesuradamente abierta, se cubre los oídos con una expresión de angustia y terror en su rostro deformado. El grito, pintado como alguna vez dijera el propio Munch, a partir de un propio “infierno interior”, pudo acercar ese infierno personal de un solo individuo a la posible condición infernal de la Humanidad toda. Con El grito, Munch nos mostró a todos los hombres un mundo de paradójicos espacios vacíos y agobiantes, en los que, solitariamente, junto a infinitos otros, nos aplastamos entre todos.

viernes, 11 de mayo de 2012

EL INTELECTUAL VIVE EN MEDIO...


El intelectual vive en medio de dos pulsiones: la lucidez y la imaginación. La primera le lleva a identificar lo que ve; la segunda lo conduce hacia lo que le gustaría ver. Es, a la vez, un crítico y un utopista. De su mirada crítica suele originarse su visión utópica. Algunos de los más grandes sueños de la humanidad pudieron nacer de intelectuales que, insatisfechos frente a lo que los rodeaba, se propusieron imaginar ese mundo con el que hubieran querido rodearse.

jueves, 10 de mayo de 2012

INTERMINABLES PARADOJAS DEL CAMINO...


Interminables paradojas del camino: en él los aciertos conviven con los errores y las derrotas nos acercan a victorias que lucían imposibles.

     Los fracasos se convierten en impulso hacia genuinos avances.

     Vivimos la alegría junto a la tristeza y sabemos de la fortaleza tras intuir la debilidad.

     El tiempo inhóspito deja paso a la cotidianidad cobijante y la áspera intemperie llega a transformarse en acogedora morada.

     Reconocemos lo deseable tras saber qué nos repugna.

     Somos fuertes y, a la vez, débiles.

     Aceptamos eso que somos sabiendo que siempre existirán muchas cosas que no podríamos aceptar de nosotros.

     Nuestras frustraciones iluminarán posibles futuras alegrías, nuestros presentes extravíos podrían convertirse en venideras certezas y nuestras actuales convicciones augurar próximos desconciertos. Lo que más creemos saber acaso sea lo que más groseramente ignoramos, lo que más nos atemoriza tal vez sea lo que menos nos desoriente y lo que más nos exalta pudiera ser eso que con mayor fuerza nos condene a la confusión.

miércoles, 9 de mayo de 2012

LOS DIOSES SON LA RESPUESTA...

     Los dioses son la respuesta a las perplejidades del hombre: hechura de sus anhelos, moraleja de su existencia, sentencia de su destino. Los dioses mantienen la confianza del hombre en el mundo. Mueven los hilos del tiempo. Los instantes que dejan huella imborrable en el recuerdo de la historia son aquéllos en que los hombres hicieron posible sus sueños identificándolos a alguna particular deificación. En el rostro de los dioses se reflejan las ilusiones de los hombres. También el temor humano es artífice de los dioses. Muchas veces fue el terror quien les dio vida.

martes, 8 de mayo de 2012

EN SU LIBRO "LA INSTITUCIÓN IMAGINARIA DE LA SOCIEDAD"...


En su libro La institución imaginaria de la sociedad[1], Cornelius Castoriadis dice que “toda vida social tiene algo que expresar”. Y que “la historia es imposible e inconcebible fuera de la imaginación...” O sea: la historia de una nación, los itinerarios que ella ha ido construyendo en el tiempo, están muy relacionados con ciertas imágenes que esa nación proyecta de sí misma; con los dibujos o representaciones en los que se define y se muestra. Siempre según Castoriadis, esas imágenes, esos dibujos suelen identificarse con algunas instituciones-símbolos en las que encarnan la organización y la legalidad social, emblemas de eso que Castoriadis llama la “racionalidad” colectiva.

     Una sociedad que no cree en sus instituciones fundamentales, que desconfía de ellas y las contempla con permanente indiferencia o burlesco escepticismo es una sociedad desorientada, confusa ante su pasado y su presente, recelosa de sus huellas dentro del tiempo. Venezuela pareciera ser un país incrédulo ante todo cuanto pueda representarla institucionalmente. De alguna manera, y prosigo con los razonamientos de Castoriadis, los venezolanos nunca pareciéramos haber actuado “racionalmente” ante nuestras principales construcciones colectivas. Somos una nación de centros desdibujados, de asideros ausentes. Nos arropan muy pocas tradiciones. Sentimos tal vez que, como nación, nos movemos y nos hemos movido siempre al margen de las referencias, más allá de las hilvanaciones, lejos de las consolidaciones, fuera de los espacios tallados por una tradición.


[1] Madrid, Tusquets editores, 1983

domingo, 6 de mayo de 2012

EN SU TRABAJO...

     En su trabajo, Seis propuestas para el próximo milenio, Italo Calvino contempla la experiencia del tiempo occidental a través de ciertos libros donde emblematizan centrales itinerarios de los hombres. En libros como La Metamorfosis de Ovidio, La Divina Comedia, El Quijote, Hamlet o Robinson Crusoe, Calvino evoca signos representativos del tiempo humano. Signos como “levedad”, “rapidez”, “exactitud”, “visibilidad” “multiplicidad”... Levedad y ligereza, dice, aluden a comportamientos humanos ideales tanto para escribir como para sobrevivir; rapidez necesaria para razonar y actuar, en la palabra que escribimos y en la existencia que construimos. La visibilidad permite al hombre distinguir el tiempo que lo rodea desde la imaginación y desde lo imaginario. Y, por último, el signo que Calvino señala como el más afín a nuestros días: la multiplicidad. Multiplicidad que es muchas cosas: pluralidad, dispersión, variabilidad, bullicio. Para Calvino, la escritura contemporánea es multiplicante porque siempre puede añadirse algo a lo decible. La multiplicidad definiría un mundo como el nuestro, donde, como dice Calvino “Ha dejado de ser concebible una totalidad que no sea potencial, conjetural, múltiple”.

sábado, 5 de mayo de 2012

NUESTRA ÉPOCA MUESTRA TANTO LA ESTRIDENCIA......


Nuestra época muestra tanto la estridencia de los dialectos como la universalidad de las ritualizaciones. De un lado, la semejanza superficial que no es sino sólo aparente similitud; del otro, la multiplicación de palabras de encierro que son localismos infinitesimales, parlas de sectas y catacumbas. La traducción abre el camino a la posibilidad ética de las palabras. Por medio de la traducción podrían comunicarse y entenderse las diferencias genuinas y necesarias, las pluralidades legítimas. La validez de las diferencias se apoyaría en la traducción. Ella establece que las palabras de los hombres tienen, todas, derecho a existir; que las tradiciones y costumbres pueden dialogar sin enfrentarse, todas merecedoras de ser escuchadas y comprendidas.

miércoles, 2 de mayo de 2012

EL LENGUAJE DE LA POESÍA POSTULA...


El lenguaje de la poesía postula una de las más auténticas formas de conocimiento: el que intuye las distintas verdades contenidas en cualquier afirmación, el que insinúa la infinitud de lo ignorado junto a la ínfima realidad de lo realmente conocido. Por la palabra poética el hombre reencuentra el universo dentro de sí mismo y acerca la infinita vastedad exterior a su individual experiencia; y tiende a descubrirse a sí mismo como una parte de la totalidad, apenas ínfimo eco de la realidad universal. Existen verdades que sólo la palabra poética puede nombrar, descubrimientos y revelaciones que únicamente ella es capaz de comunicar. Propende a lo dubitativo y lo circunstancial. Predica el conocimiento del tiento, el de los aprendizajes siempre inconclusos, el de los interminables añadidos, el de los eslabones encadenados en una sabiduría que está hecha de una inacabable suma de incertidumbres. El saber poético es humilde porque la incertidumbre está condenada a serlo. Nos obliga a la mesura y a la cautela.

martes, 1 de mayo de 2012

LOS LIBROS INOLVIDABLES Y LOS OLVIDADOS...

     Los libros inolvidables y los olvidados, los famosos y los desconocidos, los publicados en tirajes de millones de ejemplares y los editados en apenas unos cuantos centenares: todos, si son la consecuencia del esfuerzo genuino de un ser de palabras que creyó en su obra y lo apostó todo a ella, forman parte de las visiones humanas. Son un signo. Poseen un valor. Ningún ser de palabras podría predecir el juicio que la posteridad reserve a sus libros; para él, sólo cuenta el tiempo de su escritura, el presente de su juego de palabras. No tiene otra opción que el compromiso con sus voces y su potestad para decirlas.

lunes, 30 de abril de 2012

LA COMUNICACIÓN, DESDE LUEGO, ESENCIAL A TODA ESCRITURA...

     La comunicación, desde luego esencial a toda escritura, no es la única razón por la cual escribe un ser de palabras. También lo hace para sí mismo: para hablarse y entretenerse, porque le place hacerlo, porque no puede vivir sin hacerlo, porque está en su destino hacerlo. Ningún escritor realmente merecedor de tal nombre, podría imaginar siquiera modificar su escritura en beneficio de la atención de los lectores.

viernes, 27 de abril de 2012

EL ODIO SIGNIFICA...

     El odio significa el fin de todos los diálogos, la conclusión de las palabras. Quien odia no habla: vocifera, aúlla, monologa, insulta, agrede. No hay racionalidad posible en el odio, sólo vehemencia y estupidez. El odiador es un individuo incompleto, un medioindividuo. Su rostro es simple: lo definen las aristas de una mueca obsesivamente inmodificable, única.

jueves, 26 de abril de 2012

HERÁCLITO HABLÓ DE...

     Heráclito habló de las “armonías invisibles superiores a las visibles”. Aludía con ello tal vez a la posibilidad de reales correspondencias actuando por entre la confusión y las contradicciones de nuestra existencia. Armonías invisibles serían aquéllas que van surgiendo por entre lo muy variado y disperso, o de lo poco semejante; eventualmente, capaces de reunir en torno suyo los trazos de alguna coherente totalidad. Vislumbradas, por ejemplo, gracias a nuestra imaginación y memoria, o en nuestras intuiciones; o a esas escogencias que hicimos y nos fueron mostrando ciertas perspectivas necesarias para entendernos con la vida.

miércoles, 25 de abril de 2012

A LOS LATINOAMERICANOS NOS ATRAE...

     A los latinoamericanos nos atrae la palabra idealista que nos diga que nuestros sistemas podrán llegar a funcionar algún día; nos apoyamos e la ilusión mucho más que en la realidad, cambiamos apariencias por verdad.

martes, 24 de abril de 2012

EL UNIVERSO ES UN SISTEMA...

     El universo es un sistema de infinitas relaciones que sugiere lógica y balance, equilibrio y armonía, reunión de diversidades en luminoso acuerdo. Sintaxis cósmica: escritura celestial de una poesía iniciada en el comienzo de los tiempos...

domingo, 22 de abril de 2012

EL PINTOR FRANCIS BACON DESCRIBIÓ ALGUNA VEZ...

     El pintor Francis Bacon describió alguna vez lo que, según él, era uno de los más altos logros de la pintura moderna: “pintar el grito antes que el horror”. O, acaso, pintar el grito al mismo tiempo que el horror. Hacer visibles las pasiones, los estados de ánimo, las vivencias, la intensidad de una inspiración. El crítico Félix Guattari ha hablado del “paradigma estético” de nuestros días fundado en una doble subjetividad: de un lado, la del artista que dice y se dice desde la energía de un momento y la originalidad de un hallazgo; del otro, la del espectador que, desde sí mismo y desde su propia historia, interpreta el significado de esa obra que contempla. 

sábado, 21 de abril de 2012

EL TIEMPO ES TIEMPO. PASA. SUCEDE...

     El tiempo es tiempo. Pasa. Sucede. Lo poblamos con nuestros actos y nuestras ilusiones. Lo vamos convirtiendo en porvenir posible o en porvenir frustrado, en vitalidad de espacios o en espacios clausurados. Nuestros errores y aciertos, hoy, tendrán siempre sus secuelas mañana. 

jueves, 19 de abril de 2012

EN SU LIBRO "LA POÉTICA DEL ESPACIO"...


     En su libro La poética del espacio, Gastón Bachelard define como expresiones extremas del espacio de la casa la concha del caracol y el nido de las aves. El caracol, dice Bachelard, lleva siempre consigo su propia casa. Ésta forma parte de su cuerpo. Casa y cuerpo van construyéndose, juntas, a lo largo de la vida del animal. La casa del caracol es la lenta y continua formación que lo cubre y lo protege. Cuando el caracol muere, su cuerpo desaparece y queda sólo la concha vacía: un símbolo de la vida ausente, un emblema de la desaparición de lo que alguna vez moró en ella. El nido, hogar del ave, simbolizaría la morada íntima construida por las más personales vivencias y afectos del ser humano. El nido no sólo protege: también esconde, aísla, aparta. El nido es el espacio natural de los enamorados. Es, según Bachelard, “una morada suave y caliente”, una “casa para la vida.” Y, sin embargo, la inmensa fuerza afectiva del nido, pareciera contradecirse en su fragilidad: cualquier cosa podría deshacerlo, desbaratarlo. Es frágil y, a la vez, intenso. Casa-nido y casa-concha: visiones extremas de ese sentido de protección y pertenencia que posee la casa, versiones máximas de nuestra muy humana necesidad de identificación y cobijo. 

lunes, 16 de abril de 2012

EL SER QUE AMAMOS...

     El ser que amamos es como la obra que creamos: destino.

jueves, 12 de abril de 2012

EXISTE UNA ARQUITECTURA DE LAS PALABRAS...

     Existe una arquitectura de las palabras que puede apelar a la ligereza o a la pesadez. Nuestro tiempo, definitivamente, pareciera identificarse mucho más con la primera que con la segunda.

miércoles, 11 de abril de 2012

IDEALISMO E IMAGINACIÓN SE PARECEN...

     Idealismo e imaginación se parecen: están hechos con la misma sustancia que hilvana nuestros sueños más trascendentes y nuestros más elevados propósitos.

martes, 10 de abril de 2012

EN UN TRABAJO QUE LEÍ HACE ALGUNOS AÑOS...


     En un trabajo que leí hace algunos años, se señalaba al bufón de las cortes medievales y renacentistas como uno de los antepasados de los modernos seres de palabras. El bufón de la corte era un profesional de la irreverencia capaz de hacer reír a costa de lo instituido y aceptado por todos. Nadie estaba a salvo de sus burlas. Su poder era su inteligencia y su agudeza. El bufón debía poseer “gracia”: maestría en el dominio de su ingenio. Al bufón se le podía personar todo, todo menos no ser ni ocurrente ni divertido. Se le exigía habilidad en el juego intelectual, maestría en la pirueta verbal. Alguna vez he comentado que, en nuestros días, pudiera existir otra acepción posible para la imagen del bufón vinculada al ser de palabras. En el bufón encarnaría, por ejemplo, el escritor demasiado plegado a las exigencias y a las normas del mercado. La vieja agudeza del bufón se proyectaría en la habilidad del escritor para saber decir eso que se precisa decir, para escribir eso que se sabe necesario escribir. El bufón sería el escritor que hace de su palabra fuego fatuo; del intelecto, divertimento; y de la idea y la imagen, risa y diversión. El bufón se identificaría al ser de palabras que distrae y cobra por hacerlo. Esencialmente, el bufón no es libre. Puede ser rico y famoso, pero no es libre. Es un creador sin independencia, una secuela más del moderno culto al dinero. Su palabra estaría, sobre todo, vinculada a las leyes y a los principios del mercado.

lunes, 9 de abril de 2012

HAY QUE ESCUCHAR A LOS POETAS...


Hay que escuchar a los poetas. Hacerlo será una forma de acercarnos al mundo y de entenderlo en la transparencia de algunas trascendentes entonaciones.

jueves, 5 de abril de 2012

VIVIR ES CAMINAR SIN DEJAR NUNCA DE BUSCAR...

     Vivir es caminar sin cesar nunca de buscar... ¿Qué? En el fondo, siempre lo mismo: un significado para los días vividos y por vivir. Y es que, como dije alguna vez, el hombre puede soportarlo todo, todo, menos el sentimiento de estar sumando un tiempo que no lo conduzca hacia parte alguna. 

martes, 3 de abril de 2012

SI, COMO FUE LA VISIÓN LÚCIDA Y TERRIBLE DE NIETZSCHE...

     Si, como fue la visión lúcida y terrible de Nietzsche, los seres humanos nos percibimos viviendo en un mundo sin dioses, sin Dios, entonces no nos queda otra alternativa que descubrir en las opciones de vida que escojamos una plenitud capaz de hacerse finalidad en sí misma.

domingo, 1 de abril de 2012

SABIDURÍA DE LA HUMILDAD...

Sabiduría de la humildad: antídoto contra el despropósito o la exageración de la soberbia; saber necesario para reconocer nuestros límites y aceptar que eso que no fuimos capaces de lograr podamos, acaso, conquistarlo de manera distinta: menos directa o grandilocuente. 


Sabiduría de la humildad: conocimiento necesario para entendernos en la autolimitación, el tiento y cierta serena conformidad; razón convertida en freno a muchas cosas, también pausa necesaria que nos dice que la excesiva ambición suele ser desorientadora y nos permite divisar más nítidamente nuevos propósitos y hacer nuestro día a día menos propenso a la desilusión o la desesperanza. 


El saber de la humildad nos acerca a nuestras más humanas aristas y nos enseña a limitarnos, acaso la más valiosa de sus secuelas.­..

sábado, 31 de marzo de 2012

CAMBIA LA FORMA DE DECIR LAS COSAS...

     Cambia la forma de decir las cosas y hasta la verdad misma se transforma. Recuerda Ortega y Gasset que tan verdad era para un pagano de la antigüedad clásica decir que la Tierra era una diosa, como para un individuo moderno sostener que ella es un planeta. Diosa o planeta: referencias o verdades tan genuinas y representativas de su época la una como la otra. Nombrar es inseparable de la transformación de las palabras siempre deudoras de referencias temporales.

jueves, 29 de marzo de 2012

A LA PREGUNTA ¿QUÉ BUSCO AL ESCRIBIR?...

     A la pregunta ¿qué busco al escribir? Creo haber ido hallando, con los años, mi propia respuesta: escribo para expresar descubrimientos y curiosidades, para organizar comprensiones y enfrentar la confusión, para conjurar el natural desconcierto o el tedio. Escribo mucho más que para expresar el mundo, para reconocerme dentro del mundo colocándome al lado de mis curiosidades y comprensiones e inventando un cierto diseño para mi vida. Escribo porque escojo; porque me es imposible decirlo todo y escribir me enseña a no decir de más, tampoco de menos: sólo lo preciso, lo necesario. Escribir me enseña, pues, a callar. O lo que es lo mismo: escribir me enseña a valorar el silencio. Paradójicamente, quizá escriba porque aprendí a amar y, sobre todo, a entender el silencio. Escribo para comunicar curiosidades, comprensiones. Mi palabra es un monólogo que es, a la vez, diálogo incesante conmigo. Escribo porque me propondo dialogar con el mundo y con mi mundo; monólogo-diálogo con el que aferrarme a mi lucidez y a mis espejismos, a mis propósitos y a mis obsesiones. Escribo como una forma de decirme, de mostrarme, de inventarme. Escribo como un acto de preservación: frente al siempre precario y azariento afuera, conjuro con mis palabras el albur del día a día y me enfrento a lo amenazante o tedioso o reiterativo.

martes, 27 de marzo de 2012

CON LO TERRIBLE QUE PUEDA TENER PARA LOS HOMBRES LA IMAGEN DE LA MUERTE...

     Con lo terrible que pueda tener para los hombres la imagen de la muerte, ella pareciera resultar mil veces preferible a la opción de la inmortalidad. Una vida infinitamente prolongada, una muerte que nunca llega, es algo que los seres humanos hemos convertido en una de nuestras más espantosas pesadillas. Como alguna vez he comentado, ella se asocia, por ejemplo, con la imagen del vampirismo y los vampiros: siniestros seres de la noche, condenados por toda la eternidad a alimentarse únicamente de la sangre de sus víctimas. En otra grotesca imagen de la inmortalidad, entresacada esta vez de las páginas de la literatura universal, Los viajes de Gulliver, su autor, el escritor Jonathan Swift, ilustró con terrible ironía la parodización de una vida interminable. En un país al que Gulliver llega en sus muchos recorridos, existe una raza especial de seres: los inmortales. Seres que nacen con el signo de la eternidad escrito en sus cuerpos. Son individuos que jamás conocerán la muerte. Su sociedad acoge el nacimiento de cada nuevo inmortal como una terrible desgracia. La descripción que hace Swift de ellos es la contrapartida espantosa de cualquier ilusión de eternidad: seres miserables, condenados a arrastrar por todas las edades sus cuerpos en un inacabable proceso de deterioro. El peor castigo de los inmortales es, precisamente, el no morir, la agonía de su final sin fin.

lunes, 26 de marzo de 2012

EL OTRO EXISTE Y NOSOTROS FRENTE A ÉL...

     El otro existe y nosotros frente a él. El otro es mi horizonte. En él me reconozco o desconozco. En el contacto con el otro, surgen, rápidas, las diferencias. Mi máscara, su máscara; mis palabras, sus palabras; mi fuerza, su fuerza; mi espacio, su espacio. Nuestra vida va haciéndose sobre el recorrido interminable de una diferenciación que nos define. Ser yo es ser diferente. Coexistir es hacer de la individualidad discurso y máscara.

sábado, 24 de marzo de 2012

EL LABERINTO ACOMPAÑA...

     El laberinto acompaña percepciones de tiempos y circunstancias. Laberínticos pueden ser los diseños con que definimos nuestros espacios o el rumbo con que vislumbramos algunos itinerarios. Laberíntica es la derrota o el fracaso dibujando comprensiones y recuerdos. Laberíntica es la palabra detenida dentro del límite de la desesperación o del sinsentido. Laberíntico es el diseño que dibuja y postula la inexorable imposibilidad de logros, accesos y continuidades.

miércoles, 21 de marzo de 2012

AVANZO Y...


Avanzo y me limito. Cada nueva selección es un descarte: lo que escojo me apartará para siempre de lo que rechacé. Estrechamiento de linderos: una manera como cualquier otra de definir las experiencias y aprendizajes que voy sumando a lo largo del camino.

lunes, 19 de marzo de 2012

DESDE SU NACIMIENTO, LAS UNIVERSIDADES...

     Desde su nacimiento, las universidades tuvieron clara conciencia de su designio: ser formadoras de las individualidades que preservarían la memoria y los valores de su tiempo. Sociedad y universidad evolucionaron paralelamente. La universidad simbolizaba el nuevo mérito de la inteligencia; intelecto como fuerza y herramienta de poder. Pocas instituciones podrían resultar tan elitescas como la universidad. Su espacio supone el encuentro de maestros y discípulos: unos guían y otros aprenden y obedecen. La dignidad del maestro reposa en su sabiduría. El saber se apoya en la inteligencia y en la experiencia. Ambas, afirman el "derecho" natural del sabio: su autoritas. La autoritas académica es la fuerza del prestigio, la potestad del hombre que conoce, que ha visto, que ha vivido, que ha reflexionado; del hombre que sabe. De esa inteligencia dominante y carismática, emana una autoridad que es natural e incuestionable. 

viernes, 16 de marzo de 2012

POR MUCHO TIEMPO EL SER HUMANO SE CONCIBIÓ A SÍ MISMO...

     Por mucho tiempo el ser humano se concibió a sí mismo como construcción final y magnífica de un proceso evolutivo único. Hoy el ser humano comienza a reconocer que su protagonismo dentro del tiempo terrestre es, esencialmente, accidental. No somos los privilegiados destinatarios de la infinitud universal, somos sólo los habitantes temporales de un fatigado planeta: apenas sobrevivientes. Ni hijos de Dios ni extraordinario resultado de una mágica e irrepetible combinación, sólo sobrevivientes... Y desapareceremos algún día, de la misma manera que un día llegamos.

jueves, 15 de marzo de 2012

EN ALGUNA PARTE DE SU OBRA, EDGAR MORIN...


En alguna parte de su obra, Edgar Morin dice que nuestro presente ha recuperado una antiquísima palabra de origen griego: oikos; vocablo que significa casa. De oikos derivan dos voces que nuestro tiempo repite incesantemente: “ecología”, “ecosistema”. Términos alusivos a un mundo concebido como espacio familiar, cercano; superficie poblada de cuerpos y formas siempre en relación, espacio donde todos nos aglomeramos en conjuntos necesariamente comunicados en imprescindible diálogo sobreviviente.

Opuesta a Oikos, nuestros días repiten otra palabra: “caos”. La repite incluso -¡quién habría de decirlo!- una ciencia cada vez menos segura de sí misma, de sus posibilidades y alcances. Caos alude a la acechante impredecibilidad de todas las posibilidades. Implica la amenaza de lo incierto asomando por entre cualquier conclusión o certeza. La noción de caos, de muchos modos, evoca un regreso a remotas edades anteriores a la tranquilizadora presencia de los dioses. El caos sugiere la entronización del azar y la incoherencia; sugiere la desarmonía, la indescifrabilidad y el desvanecimiento de los nortes.

     Curiosamente, oikos y caos, a pesar de parecer conceptos opuestos, terminan por relacionarse. Un ejemplo que repiten las actuales teorías de los fenómenos caóticos es el de una mariposa que al mover sus  alas en Pekín, es capaz de trastornar el clima en el otro extremo del mundo. La percepción del caos es la consecuencia de una época como la nuestra, que contempla en lo abarrotado un signo natural y presume una cercanía impredecible entre todas las cosas.

martes, 13 de marzo de 2012

DIFERENCIA ENTRE LOS SERES HUMANOS Y DIFERENCIA...

     Diferencia entre los seres humanos y diferencia entre los pueblos: cuerpos y fronteras son espacio límite de una voluntad de distinguirnos. Somos lo que somos y no queremos ser eso que son los otros. La voz del otro no es la nuestra ni tampoco sus valores son nuestros. Nosotros contra vosotros... Todo el espacio, todo el largo recorrido de la historia humana: de sus guerras, de sus parcelaciones, de sus miserias y grandezas, de sus ritos de odio y devoción, de su sangre y sus penurias, de sus banderas y sus himnos, nace en este sentimiento de un yo-nuestro agrupador de tribus, primero; después, patrias; luego, culturas en el tiempo...

domingo, 11 de marzo de 2012

A LO LARGO DEL TIEMPO EL HOMBRE HA ESCUCHADO...

     A lo largo del tiempo el hombre ha escuchado la voz sagrada de los dioses o la voz profana de la historia. Aquélla le explicaba el sentido de todas las cosas en la ira o la benevolencia divinas. Le decía que todo en el universo estaba relacionado con los inescrutables designios de algún dios. Luego, la voz sagrada iría desvaneciéndose y los hombres descubrieron su soledad. Comenzaron a sospechar el absurdo de las cosas sin sentido, la posibilidad de una historia sin norte. Una nueva deidad, la Razón, los salvó de la desesperación y del terror. Les hizo creer que todas sus metas serían alcanzables y todos sus propósitos realizables. En el fondo, y gracias a la Razón, la voz profana terminó por coincidir con algunas de las fundamentales razones de la voz sagrada. Las dos decían que las desgracias humanas eran superables. Las dos insistían en que la felicidad aguardaba adelante, al final de los tiempos; sólo que, mientras la voz sagrada colocaba la felicidad en la otra vida, la voz profana la situaba en el futuro: un tiempo terrenal más al alcance de la voluntad y los esfuerzos de los hombres.

viernes, 9 de marzo de 2012

ACATO MIS ACTOS...

     Acato mis actos como parte de un destino ineludible. Acato, también, mis errores porque quizá ellos igualmente formen parte de ese destino.

jueves, 8 de marzo de 2012

EXISTE UNA INTELIGENCIA...

     Existe una inteligencia literaria que propende a relacionar la abrumadora vastedad que la rodea con esa cercanía tangible que es la propia experiencia. El individuo poseedor de una inteligencia literaria descubre que quiere escribir, mucho más que para expresar el mundo, para reconocerse y ubicarse dentro de él.

miércoles, 7 de marzo de 2012

EL SER DE PALABRAS NO IGNORA...

     El ser de palabras no ignora que esas armonías que tanto precisa distinguir a su alrededor pudieran hacerse visibles aún en medio de las mayores asperezas; y que quizá perciba por entre lo más desagradable o difícil esa coherencia que requiere para continuar su marcha, soslayando los tropiezos que lo amenazan, principalmente a causa de sí mismo. Tropiezos muy tempranamente anunciados en algunos trazos de su rostro, y destinados a permanecer tallados en éste hasta el fin de sus días. No desconoce que deberá emprender una y otra vez la titánica tarea de sobreponerse a ciertos signos que no dejan de acompañarlo; que su voluntad y su lucidez serán las únicas armas de las que dispondrá para obtener eso que le es esencial: ser feliz en la vida que él mismo escogió para sí, porque desde siempre supo –¿quizá inconscientemente?- que cualquier otro itinerario le estaba vedado. Y es que una de las formas de sabiduría más resaltantes del ser de palabras consiste, precisamente, en haber sabido acogerse a esas opciones que, en algún momento, el destino le mostraba.

martes, 6 de marzo de 2012

CONOCERME ES RECONOCER...

     Conocerme es reconocer el mundo en mí; mi lucidez, al contemplarlo, será, también, mi lucidez al contemplarme.

domingo, 4 de marzo de 2012

DESPRECIOS Y RENCORES FORMAN PARTE...


Desprecios y rencores forman parte de nuestro rostro más auténtico. Hay resentimientos inolvidables que nos acompañan siempre y a los que, como decía Jean Paulhan, debemos hacer sitio en nuestras vidas si queremos vivir sanos de espíritu; aversiones que nos definen y nos expresan. Ser fieles a ellas es tan coherente como serlo a nuestros afectos. Nuestros aborrecimientos deciden de qué debemos protegernos y de qué debemos apartarnos. Cimentan nuestra lucidez siempre necesariamente alerta.